La Caída de los Skelds

Un tiempo de paz se ha instaurado en Los Muros tras la derrota de Loranc der Balladen y la caída en desgracia de La Orden del Radiante Corazón, y el conflicto racial ha comenzado a caer en su intensidad logrando una estabilidad en la región con la ascensión al cargo de skeld de Ar Mendel.

El nuevo skeld cuenta entre sus consejeros a no humanos, afianzando la confianza entre las razas, y poco a poco arrastra a Los Muros de vuelta a las antiguas tradiciones, lo que supone un quiebre en la ya delicada relación existente con la corona. De Purdaff, el antiguo skeld, cuenta con el apoyo realista, y se especula con un futuro conflicto.

Mientras, alejados de los tormentosos mares de la política, los Caminantes de Gerbo se asientan en Nueva Cruz Azul para refundar la villa bajo su protección. Sus recientes servicios prestados al skeld Ar Mendel le han validad los títulos de propiedad sobre aquellas tierras y los deberes y derechos que eso conlleva. Ahora su mayor preocupación es asentar su incipiente colonia y enfrentar el invierno.

Pero el caos siempre acecha para desatarse. El desafío independentista de Los Muros no dejará indiferente por mucho tiempo al soberano Hran de Alkenter, y los Hachadoradas no se han plegado a la tregua racial, lo mismo que los comandos faäkramis más radicales. Es cosa de tiempo para que la tormenta vuelva a desatarse.

La Caída de los Skeld

Svelbarh Aryen